Las berenjenas es uno de los alimentos con más variedad, es una hortaliza con mucha agua y potasio. Muy requerida en las dietas bajas en calorías. Se utilizan en infinidad de platos, ya que su textura dura en los bordes, es cremosa y suave en el centro, con su sabor fuerte y picante, las transforman en una opción ideal a la hora de combinarla con todo tipo de carnes, pastas, y otras verduras. Entre todas sus propiedades atribuidas a la berenjena, la de ser dietética se deben a sus componentes antioxidantes, que son los responsables de su ligero sabor amargo.
Razon por la cual se evita usar este alimento es por su sabor amargo….. Y cómo podemos hacer para moderar ese sabor característico, fuerte y amargo?.................
Solucionarlo tomará solo veinte minutos y para ello necesitarás sal fina común (también puede ser sal gruesa, pero con la fina ya va bien). Veinte minutos antes de prepararla, córtala como la vayas a necesitar y sálala abundantemente por ambos lados. Acomódalas luego en un recipiente plástico aplanado, sin amontonarlas, de forma que puedan eliminar el líquido y con ello el sabor amargo. Cuando las vayas a cocinar solo debes enjuagarlas y secarlas, y Listo!
Hay gente que también dice que poniéndolas un rato en remojo con leche, o poniéndolas en sal y limón y luego enjuagarlas, estas maneras no las he probado yo pero sé que dicen que son efectivas también.

Y COMO DATOS CURIOSOS.......

Un truco para saber si la berenjena está bien madura consiste en hacer una ligera presión con los dedos sobre la piel. Si los dedos dejan huella, la berenjena está madura.

Por ser un alimento perecedero (aguanta poco más de diez días), conviene manipularla con cuidado y refrigerarla hasta su consumo. Es aconsejable mantenerla aislada del resto de verduras y frutas, ya que reacciona con el etileno producido por la respiración de otros vegetales y se estropea antes.

No se deben consumir las berenjenas crudas, ya que contienen sustancias perjudiciales para la salud.